PRODUCCION DE ETANOL Y SUS EFECTOS AL SECTOR PECUARIO
La Guerra ente los alimentos y la energía apenas empieza.
El agotamiento de los combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas natural) que son claves en el desarrollo de la vida de nuestras sociedades, hace imperativa la investigación, fomento y uso de nuevos combustibles. Una potencial fuente de energías nuevas es la biomasa (abreviatura de masa biológica) que supone la obtención de combustible desde fuentes vivas, por ejemplo plantas, microorganismos, o incluso, estiércol (es el caso de la provincia china de Sichuán, donde se obtiene gas a partir de estiércol). Uno de estos combustibles es el etanol o alcohol etílico producido a partir de la fermentación de los azúcares que se encuentran en los productos vegetales (cereales, caña de azúcar, remolacha, maíz o trigo), el que debidamente procesado poco a poco comienza a penetrar como combustible en el mercado internacional.
A partir de 2005 ha crecido rápidamente el consumo de maíz para la producción de etanol en respuesta a los altos precios del petróleo y sus derivados. Al 31 de diciembre de 2006 la situación de las plantas de etanol en Estados Unidos era la siguiente: 116 plantas en producción, 79 plantas en construcción y 11 plantas en ampliación